sábado, 11 de septiembre de 2010

Renacimiento

Hoy hemos ido a la segunda sesión de Biblionautas en García, Nuevo León, específicamente en la comunidad de Renacimiento. Todo en coordinación con el programa de Facultad solidaria. Nos han tratado muy bien, comimos rico y siempre tienen paciencia con nuestras excentricidades (como maullar en el camión).
Pero no quiero escribir agradecimientos, bueno, no al programa.
He estado emocionada con esto. Y asustada. Comentábamos de ida que da un poco de miedo tratar con niños, porque nunca sabes qué dejarás en ellos... y ellos en ti. Así que en esta ocasión estaba preparada para todo.

La sesión de hoy fue muy buena y asquerosa (con eso de que leímos El libro apestoso). Guacareamos, pintamos, jugamos y gritamos. Todo siempre de acuerdo al programa diseñado.
Es difícil mirar las condiciones en que están muchos niños: descalzos o sucios, desordenados al principio y buscando atención. Pero no caemos en el juego fácil de la condescendencia y el "altruismo". Lo que ofrecemos (y de todo corazón, de mi parte) es acercar un poco de literatura, alegría, horizonte ancho.

Chema tuvo la gran idea de llevar música al salón, una muy buena que dio como resultado mayor desinhibición a la hora de la creatividad. La siguiente sesión será ópera lo que acerquemos y así, cositas que se vayan "colando" en el salón y la vida de los niños.
Decía que no eran agradecimientos oficiales los que quería dar, sino de los otros, de esos que surgen cuando regresas sudado, afónico y cansado, de esos sinceros y medio pudorosos, por temor de parecer "ñoño". Agradezco la oportunidad de salir de mí misma y mis miserias inventadas, para poder dar algo. Me gusta Biblionautas, me gusta García y los aprecio a todos.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Maravilloso.
:)

Dalina dijo...

Me parece genial esta reflexión, y agradezco mucho tener en el programa estudiantes como tú. Sé que esta experiencia les va a dejar a todos un aprendizaje muy significativo para la vida, no sólo para la práctica docente; y a los niños, la puerta abierta de su imaginación.